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Terra
La Coctelera

gallo pico ralo sor monja padre prior llovio

El gallo de pico ralo, Sor monja, Padre Prior… llovió.

El bibliotecario apuntaba sin cesar todos aquellos acontecimientos con sucesión de palabras y frases. Todo quedaba enredado en un sin fin de frases inconexas a modo de borrador.

Era chiquito y de patas largas lo cual hacían de él un personaje de lo más peculiar.

Con la sonrisa puesta de día y de noche, enredaba a los demás en fabulosas historias de adivinadores, de magos y sucesos pasados en la ciudad tiempos atrás. Todo estaba anotado y ordenado por fichas apiladas de manera cruciforme - como si huyera de los males presagios -.

De tez fina y mirada hermosa, caminaba por el umbral de la oscuridad…

CON PAUSAS DE A DOS

Gallo de pico ralo amaneció de nuevo. Eran las once de la mañana aproximadamente y dispuso de su pico para entonar un dulce canto alegórico.

Padre Prior descansaba en su dormitorio y Sor Monja fornicaba con el hijo del bibliotecario.

Pájaro de pico había almorzado ya y volaba con gracejo hacia el torreón más alto de la iglesia hablando sin cesar –pío, pío, pío -.

Era canso hasta más no poder y las gentes del pueblo anhelaban su pronta muerte o la desdicha de la decapitación casual.

De ojos azules como el océano y andares sutiles como la niebla sobre la estepa…

El bibliotecario -al igual que su promiscuo hijo - apenas había dormido.

El hijo fornicando y el padre laborando - verso preciso, precioso verso -.

Apenas una hogaza de pan fue suficiente para el primer bocado. Lo acompañó con jengibre fresco y partió a las calles del olvido. De pronto su hijo apareció -nada ocurrió -.

Sin tiempo de más, Padre prior tomó la calle principal. Giró a mano derecha nada más llegar a la plaza y después a la izquierda hasta llegar al viejo mercado. Allí compró tres cajas de distintos tamaños y colores. Partió de nuevo girando en redondo - a modo de él - y atravesó con soltura entre los frascos de colonias del perfumero. Giró de nuevo a la derecha dos veces más hasta llegar de nuevo a la plaza y de nuevo hizo un giro de izquierdas que sorprendió a Pájaro de pico todavía en lo más alto del torreón de la iglesia. Fue tan sorprendente el giro que la campana de la iglesia siseó en consonancia.

Alarmado por el giro a izquierdas, Pájaro de pico pensó para sus adentros -pío, pío, pío, pío -.

Para entonces Padre Prior ya había realizado un giro más a izquierdas y dos más a derechas hasta llegar a casa del bibliotecario que yacía dormido sobre el escritorio.

Sonó el timbre con pausas de a dos.

Padre Prior en espera, el viejo bibliotecario desperezando y pájaro de pico… hablando.
Sus pechos pan, sus curvas indecentes y sus piernas… una locura.

quiza aquella manana agosto cambiara rumbo las cosas

Quizá aquella mañana de Agosto cambiara el rumbo de las cosas.

Sor Monja jamás había actuado de esa manera tan grotesca. Reía y después un grito.

Padre Prior compró dos cajas más -para otras cosas dijo - y marchó avanzando hacia nadie sabe dónde. Vivía de día y de noche.

Era un ser extraño y de piernas estrechas. De mentón turbado y carácter extremo.

Nunca se le conoció mujer ni hombre; si acaso, un jovenzuelo -terrible -.

Ella era preciosa, de cuerpo para el pecado, sin nombre… si acaso, Elena.

Momentos después Alejandro falleció de angustia y Gallo de pico ralo comenzó el vía crucis con un canto desalentador, si acaso… crispado.

Sor Monja sollozaba, reía y después… tan sólo un grito. Padre Prior avanzaba sin destino. Pájaro de pico volaba a ras de suelo esquivando cuantas lágrimas de dolor podía. Si acaso, con flor en pico para el difunto.

Alejandro falleció - de angustia sí -.

LA ESPARTANA

El funeral fue de aquellos que se recuerdan, llovió.

Fue triste, llovió.

Padre Prior cedió su capa obispal para cubrir el féretro de Pedro Pero.

Tomó con una mano la caja recién comprada y la dispuso a modo de paraguas.

Pájaro de pico lo miró con orgullo; con ademán orgulloso y satisfecho emprendió vuelo dejando caer un bello plumaje a lomos de Padre Prior creando así la capa más hermosa jamás antes vista.

Apareció de pronto del oscuro día, era espartana, de tez blanca y pelo cano. - así eran ellas -.

Alzó su voz y con despecho y menosprecio dijo - soy espartana y por ello cana. Dejad de llorar a hombre adúltero que jamás tuvo corazón y apenas cipotón -.

La rima era complicada y denotaba un gran bagaje cultural.

De pronto y como por arte de magia, los racimos de flores esparcidos en la fría mañana se convirtieron en afiladas estacas de color del viento.

Antes de su muerte se le escucho decir - tentación de cipotón, nos llevó a la locura, tentación de cipotón me llevó a la absolución -

Sin duda, una extraña frase. Sin duda una poeta…

El gallo de pico ralo, Sor monja, Padre Prior… llovió.

El bibliotecario apuntaba sin cesar todos aquellos acontecimientos con sucesión de palabras y frases. Todo quedaba enredado en un sin fin de frases inconexas a modo de borrador.

Era chiquito y de patas largas lo cual hacían de él un personaje de lo más peculiar.

Con la sonrisa puesta de día y de noche, enredaba a los demás en fabulosas historias de adivinadores, de magos y sucesos pasados en la ciudad tiempos atrás. Todo estaba anotado y ordenado por fichas apiladas de manera cruciforme - como si huyera de los males presagios -.


De tez fina y mirada hermosa, caminaba por el umbral de la oscuridad…

sor monja comenzaba dia amasando pan trigo enfundada

Sor Monja comenzaba el día amasando pan de trigo enfundada en traje de faena. Acorazadas sus manos en guantes de esparto, el delantal, de cuello alto, para amilanar el calor de los fogones.

Un día más, Padre Prior, Sor Monja y Pájaro de pico…

LA CRISPACION

En aquellos días de Agosto la ciudad era un remanso de paz. Los oriundos, disfrazados de pies a cabeza con pequeñas glándulas que identificaban sus orígenes, esparcían racimos de flores por las calles.

Padre Prior, oriundo él, jamás esparcía nada. Él avanzaba y avanzaba sin rumbo fijo mientras Pájaro de pico volvía sobrevolando de su banquete matutino. Se saludaron de buena manera, y despidieron de otra.

De pronto Sor Monja emitió un fuerte grito; Un grito que nadie había escuchado antes; seco, profundo y de grandes decibelios -como bien dijo Alejandro -.

Todos corrieron hacia ella temiéndose una desgracia. Jamás pasó nada. Tan sólo gritó. No fue -quizá -más que un apetecer.

Padre Prior, sor monja, Alejandro… oriundos, crispados.

Quizá aquella mañana de Agosto cambiara el rumbo de las cosas.

Sor Monja jamás había actuado de esa manera tan grotesca. Reía y después un grito.

Padre Prior compró dos cajas más -para otras cosas dijo - y marchó avanzando hacia nadie sabe dónde. Vivía de día y de noche.

Era un ser extraño y de piernas estrechas. De mentón turbado y carácter extremo.

Nunca se le conoció mujer ni hombre; si acaso, un jovenzuelo -terrible -.

Ella era preciosa, de cuerpo para el pecado, sin nombre… si acaso, Elena.

Momentos después Alejandro falleció de angustia y Gallo de pico ralo comenzó el vía crucis con un canto desalentador, si acaso… crispado.

Sor Monja sollozaba, reía y después… tan sólo un grito. Padre Prior avanzaba sin destino. Pájaro de pico volaba a ras de suelo esquivando cuantas lágrimas de dolor podía. Si acaso, con flor en pico para el difunto.

Alejandro falleció - de angustia sí -.

primeras horas padre prior dispuso su capa

PRIMERAS HORAS

Padre Prior dispuso de su capa obispal y partió sin rumbo fijo. No era obispo, pero gustaba mostrarlo así. Penitenciaba sin resuello a quien se dispusiese mientras adivinaba de reojo los pecados del presente. - el pasado jamás le importunó -.

El pájaro de pico era de lo más parlanchín -pío, pío -. Todas las mañanas se acercaba a la plaza principal donde los despistados panaderos habían dejado caer pequeños esquejes de pan. Los mordisqueaba con sus pequeños y afilados dientes mientras batía sus alas lleno de gozo.

^^ Véanse los dientes…

> Véase el pico…

Ella era de cuerpo para el pecado y dulzura sin límite.

Sor Monja comenzaba el día amasando pan de trigo enfundada en traje de faena. Acorazadas sus manos en guantes de esparto, el delantal, de cuello alto, para amilanar el calor de los fogones.

Un día más, Padre Prior, Sor Monja y Pájaro de pico…

Tiempos gallo pico ralo jamas entono su canto para

TIEMPOS

El gallo de pico ralo jamás entonó su canto para despertar a nadie. Amanecía a eso de las once, tardío.

Padre Prior era soltero y de poco porte. Raro él, avanzaba y avanzaba - En aquél siglo era así -.

Sor monja despertaba. No era soltera; más bien adúltera.

Era una mañana fresca, de unos veinticinco. -grados no -.

Padre Prior, escueto él como siempre, avanzaba pensando en cajas de cartón que empleaba a modo de fondo de armario.

Disponía de habitación amplia para el sueño con un gran ventanal orientado al norte que le proporcionaba una suave brisa donde secar su larga capa obispal.

El Pájaro de pico -que no el gallo de pico ralo - pasó por allí de pronto con desvergonzonería saludando con ademanes y sonrisas a transeúntes despistados.

Y Bernardo, el alfarero, yacía muerto en el hostal al umbral de la fogata.

-Ya de él no volveréis a oír más -.

Comenzaba un nuevo día…

capitulo 1

Recuerdo el día que Padre Prior volvió a mi cabeza.Me encontraba divagandocon un primo mío sobre la "listura" de las hormigas. Hablábamos cómodos sobre ellas. Nadacercenaba nuestra conversación y las ideas parecían surgir solas. De pronto-y no acabo de resolver el por qué- Padre Prior volvió a mi mente como las migraciones de los desgraciados Ñus en la Sabana.
Padre Prior era un antiguo "amigo" cuyo proceder no es cuestión en estos momentos.
Estaba maravillado de cómo surgen las cosas. De cómo una conversación sobre las hormigas pueda derivar en la resurrección de un mito. En la vuelta a mí de Padre Prior. Mi primo lo comentaba en un cuasi éxtasis. Quería respuestas a acontecimientos que surgen por el simple hecho de que la vida es un ir y venir de sucesos. Intentaba hacerlo ver sin más dramatismo que la propia historia de Padre Prior.
Todo tiene un comienzo y un final. Empezaremos por el comienzo hacia un final todavía por descubrir... y por escribir.
Padre Prior ...

De padre prior y demás personajes extraños.

Prólogo

No es tarde para que entendáis la vida de los personajes en cuestión... Basta con un poco de atención e inmiscuirse en sus vidas lo suficiente para llegar a una conclusión. La vida está llena de sorpresas, de mundos sin descubrir y de personajes que no están hechos a medida de cada uno de nosostros.
La vida-como tantas otras cosas- es cierta o incierta según con los ojos con la que los miremos. Las historias y personajes son creíbles si abrimos nuestra imaginación. Y, para leer esta historia... es preferible estar abiertos a situaciones y momentos un tanto... extraños.

A "disfrutar" ?...

Cuento pájaros...